100 años en Guichón

100 años , con sus sobrinas nietas Año 2019.  Año importante para la familia Cayrus, resultando imposible no remontarse al pasado y llegar con una mezcla de recuerdos e imaginación al 3 de junio de 1918, fecha en la cual esta familia pisaba, para no irse más, el suelo del pueblo de Guichón.

En pocas semanas se cumplirán exactamente 100 años de aquellos primeros pasos.

La tía AldaCayrus de Geisse nos recuerda en sus escritos que los primeros Cayrus fueron directamente a instalarse al campo que Don Elías había arrendado a Don Giró.  La ubicación sería donde hoy termina Guichón, hacia el norte. También nos cuentan las historias de nuestros queridos viejitos que a la primera noche la pasaron en el Petit Hotel de José Mendiburu: Don Elías, su esposa Constancia y sus 11 hijos.

Pero a partir de ese momento ya eran residentes de Guichón, aunque aún no tenían construido  siquiera un rancho donde vivir.  Por eso Don Elías alquiló una casa de 4 habitaciones frente a lo que hoy es la plaza central de Guichón.  El alquiler fue por 1 mes, y los registros cuentan que pagó $8,50 pro ese alquiler.

Ya establecidos, comenzó el trabajo esmerado, de sol a sol, luchando siempre por cubrir las necesidades mínimas de una familia que no poseía ningún bien material.  Poco a poco levantaron un rancho en el lote arrendado a Giró, más o menos a 1 kilómetros de la Casa Niell.  Para ese entonces, el capataz de Giró, un tal Godoy, le presta a Don Elías Cayrus unas vacas lecheras para que la numerosa familia tuviera sus alimentos básicos. ¡Gente solidaria de Guichón cuyos actos de bondad quedan grabados en las mentes y corazones de las familias!.

La historia sigue contando que a fines del año 1919 Don Elías hace un acuerdo con Don Juan Niell (padre de Juan y Roberto) para constru53911ab3-5f41-49c8-a3e9-98fc0b813eb0ir una quesería.  El acuerdo establecía que Cayrus haría los quesos y Niell los comercializaría.  Tal acuerdo comercial comenzó en realidad a partir de la venta de leche y crema.

Pero hacemos un alto en el relato de los hechos para destacar que desde siempre la solidaridad fue uno delos pilares que identificaron cada construcción en la vida de la familia Cayrus y sus vecinos de Guichón: a pesar de la escasez de bienes materiales, cada mañana bien temprano al ordeñar y desnatar, “los gringos Cayrús” como ya los conocían en la zona, recibían a varias personas de diversas edades que traían algún envase para tomar le leche que las manos generosas repartían gratuitamente.  Cada mañana se repetía el cuadro: niños, mujeres y hombres desfilaban por la casita de la familia Cayrus para llevarse un poco de leche a sus propios ranchos ubicados en las orillas del pueblo.

Con el tiempo, el sueño de tener una quesería se hizo realidad.  Don Elías compró más vacas lecheras, llegando a sacar hasta 200 litros diarios que se convertían en 4 grandes quesos listos para su venta.

Pero la familia era numerosa y por más esforzado trabajo que se realizara a diario, siempre se veían al límite de la pobreza. Y a esto se le sumó la fatalidad.  Cuenta Don Elías en el libro diario que acostumbraba escribir, que el miércoles 18 de febrero de 1920 un fuerte viento del norte comenzó a soplar anunciando la llegada de una tormenta. Pasado el mediodía, una centella… o tal vez sería un rayo… cayó sobre la quesería y la incendió al instante.  Por más que corrieron con desesperados intentos por apagar el fuego, la quesería se quemó por completo.  Aquel mismo libro diario cuenta que una de las niñas Cayrus logró rescatar a su gata con gatitos de entre el fuego.

¿Y ahora? ¿Era este el horrible final del sueño?. ¡Para nada! Había que comenzar de nuevo.  Con temple y ánimos inquebrantables, y con la fe que caracterizaba a la familia, se levantaron del caos y la tristeza por la pérdida y retomaron el trabajo de rehacer la quesería. ¡Y no estuvieron solos!, las llamaradas de aquel incendio se vieron desde el pueblo, y muchos de los que días anteriores iban a buscar la leche que la familia Cayrus les donaba, y también los rusos y gringos de la zona que se enteraron de lo ocurrido, hicieron llegar materiales para colaborar con la reedificación del lugar.

Durante 1922 llegó a la familia Cayrus-Davit el duodécimo vástago, ¡es que así lo habían planeado!, querían tener una gran familia así que nació Inés, mujer que los habitantes de Guichón de las siguientes generaciones la conocieron como la esposa de Tito Martigani.  Hoy, la tía Inés de 97 años y su hermano Lito de 100 años, son los hijos que quedan de aquel matrimonio entre Elías Cayrus y ContanciaDavit.  Ellos aún pueden dar testimonio de el transcurrir de la vida con sus diversos matices; de una familia que llegó a Guichón para quedarse y enfrentar los malos momentos con esfuerzo y fé, y las buenas épocas con gratitud y espíritu solidario, compartiendo todo lo que tenían.

Los libros diarios de Don Elías continúan contando que para 1922 se aumentó el capital comprando 3 fracciones de campo y el casco de la Estancia Santa Isabel.  La compra se la realizó a Don Pintos Viana con un crédito del Banco Hipotecario.  En ese lugar, a orillas del arroyo Santana, se instaló definitivamente la familia.

Pero la vida, que a veces nos muestra su mejor rostro, otras nos llena de dolor.  El 14 de julio de 1923 Elías Cayrus muere víctima de una cruel enfermedad del invierno. ¡Era tan joven! ¡y sus hijos pequeños!, y si sacamos cuentas, Don Elías apenas si pudo disfrutar 4 años de Guichón, el terruño que había elegido para él y su familia.

Don Elías y Doña Constancia supieron formar una familia en la que la fé en Dios, el trabajo y la unidad fueron su mayor capital.  Aprendimos de nuestros mayores que sin trabajo no hay progreso; que sin unidad no se logrará la armonía.  Uno de los hijos de Don Elías, Emilio Cayrus, quiso inmortalizar este sentido de unidad llamando al lugar que adquirió como propio varios años después “Granja Unión”, nombre que aún permanece grabado en el tanque de agua.

Por esta unidad es que, sin importar a cuánta distancia de Guichón nos haya llevado la vida, todos los años en el mes de Enero, nos reencontramos aquí. Algunos viajan miles de kilómetros, otros preparan todo aquí en Guichón donde continúan viviendo, para pasar un par de días con la gran familia.  Porque éste es el lugar que Don Elías Cayrus eligió para que su familia creciera.  Y aquí nos encuentra, cumpliendo 100 años de la llegada de la familia a estas tierras de palmares y gente sencilla.

Por estos 100 años y tantas historias transmitidas de generación en generación a través de escritos y anécdotas alrededor de algún fogón… por tantos momentos en los que Dios usó  a personas de esta región para “dar una mano” y continuar el progreso, hoy como familia decimos GRACIAS. ¡Serían miles de gracias los que diríamos si pudiéramos mencionar a cada uno!, pero la memoria no permitiría que recordásemos tantos momentos compartidos, pero sí mencionar algunos que los viejitos relatan con emoción y sonrisas:  la barraca de Gustá que recibía los cueros de los animales que se morían, y así ayudaban a que no se perdiera todo; el Banco República, que otorgaba créditos y le permitía a la familia pagarlo cuando se vendiera la cosecha; el negocio de Urruty, la panadería frente a la Estación, el boliche de Camacho, la casa Mendiburu, la firma Orihuela, la casa Baldomir, la casa Moreira, la peluquería Pérez, la tienda La Esperanza.. y tantos otros vecinos en los que la familia Cayrus encontró manos extendidas y corazones abiertos.

¡Cómo no felicitarte Guichón por tener gente de semejante talla!

Nuestra familia cumple 100 años de haber llegado a estos pagos;  a este suelo que resultó bendecido por Dios de mil maneras, y que cada día desde muy temprano ve a su gente salir a trabajar pues todos buscamos un mejor mañana. Por cada uno de esos días y esos vecinos, por cada acuerdo basado en la confianza que nos permitió crecer, por la sencillez de compartir un mate y de seguir saludándonos por las calles aunque ya nuestros rostros no sean conocidos, por recibirnos cada año para continuar celebrando la unión, como familia homenajeamos a la ciudad de Guichón. Siempre será el terruño que amamos.

Juan Cayrus        Susy Cayrus

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Copyright © 2015. El Guichonense Digital - www.elguichonense.com