Archivo -13 julio, 2018

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Más que Columna, apenas un simple Poste de Humor. 195 (Pesos el kilo de picada especial)

Más que Columna, apenas un simple Poste de Humor. 195 (Pesos el kilo de picada especial)

 

“3 millones de ilusiones”

Mi vieja, ya puede sacar la bandera de la Selección de la ventana, ya quedamos afuera, se nos terminó el mundial, se nos fue la novia, listo el pollo pelada la gallina. Digo porque sino el “rastrillaje vecinal” se la puede chorear y por más que no valga ni un sope, quizá tenga algún tipo de recuerdo sentimental ¿no? Es que si uno se pone en la piel de los periodistas, sale a decir cualquier estupidez en la Tele y arriba les pagan. Ta, decía que si uno se pone a analizar lo que fue la participación de la Celeste del alma en ésta Rusia, qué se yo… anduvieron bien los gurises. Empezamos tal camino como corresponde, subestimando al rival de turno, llamado Egipto, que sin su máxima estrella, Salah, no parecía un rival a temer. Y como toda buena subestimación, nos costó. Puteada a tiempo del “Troesma” y se ganó. Contra Arabia algo parecido, pero por suerte taba el “culoncito del gol” llamado Luisito y la mandó a guardar. Ya contra el local, ambos clasificados, nos dejaron ganar respetuosamente y jugando de “vivíllos” ya que se fueron pal otro lado del mapa, en la cual los cruces eran más facilongos… y nosotros caímos en la trampa, le hicimos 3, nos creímos superhéroes y ya pronosticábamos un choque contra Brasil y la final contra los Ingleses y bla bla bla… Portugal fue una sublime experiencia religiosa gracias a un Cristiano desaparecido, producto del laburo a destajo de un enano de jardín llamado Torreira, que lo persiguió hasta Turín en donde Ronaldo firmó su pase a la Juve… ahí tuvo Lucas, pegadito, mordiéndole los garrones cual cuzquito alzado. Y diga que tuvimos a los hermanos Cavani en la ofensiva… el propio Edi y su gemelo. Y nuestro cristiano se encargó de elevar a la máxima potencia nuestro País, para así lograr una unificación de casi 3 millones de personas, confundidas en un solo abrazo, inmersas en un mar celeste, “mezcla de agua dulce, mezcla de agua y sal”, la cual fue evaporada, así como nuestros sueños, por la avanzada Francesa a cargo del más uruguayo de los Franceses, el Antonio Griezmann, fanático del mate y los asados, hincha de Peñarol, te habla de “che” y “bo” y le tira masas a Muslera; lástima que Fernando tiene claros problemas a la vista, más una arterioesclerosis múltiple en cada una de sus falanges en ambas extremidades superiores, hicieron que “la de todos” cayera frente, y con la frente en alto, frente a un conjunto de jugadores seleccionados y adaptados a ser Franceses. Es raro ¿no? Porque nos ganó una selección, la cual puede coronarse como monarca del fobal mundial, con un rejunte de los mejores jugadores africanos, siendo su principal estrella el más ferviente hincha de Uruguay. Muy raro. Igual a Antonio le faltan muchas cosas pa ser y sentirse Uruguayo, como por ejemplo y a saber: ir al Chuy a regatear por calzoncillos y fundas de chela en lata, y terminar comprándose 2 cajas de garotos, más pararse en la mitad de la avenida y jugar al “ahora toy en Uruguay, ahora en Brasil”; le falta confundir a Larbanois con Carrero; le falta putear a un guarda de ómnibus porque otra vez subió el boleto y chistarle cuando el bus se pasó 3 cuadras de tu parada; le falta  sufrir con el final del sueldo a mitad de mes; no tiene la capacidad pa remarla; le falta jugar en la cancha de Cerro, bañarse con agua fría, cambiarse en banquitos de madera, dentro de un vestuario el cual queda a 2 cuadras de la cancha; sin dudas que le falta caminar por 18, manifestando su preocupación y odio hacia los políticos de turno, solicitando a viva voz la renuncia de Bonomi; no tiene ni idea de lo que es hacer un trámite burocrático en una oficina pública de acá; mamarse y cantar a Don José en el cerro Verdún; emocionarse con el himno y llorar minutos antes de que termine el partido ante una inminente eliminación… trancar con la cabeza ante las adversidades de la vida; morder los problemas del día a día; jugarse por entero por tu grupo y los colores; abrazarte con el que está al lado al gritar un gol; llorar como un estúpido viendo como 11 leones se comen la cancha todo en procura de alcanzar una pelotita, esa bendita pelotita que nos hace ser 3 millones de corajes… nos hace ser 3 millones de ilusiones. Antonio, vos tenés razón, es hermoso ser Uruguayo!!

Salú!!

Emilio “Pelado” Machado

@peladoemilio

 

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