Archivo -14 abril, 2018

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DE SOLDADOR EN TURQUIA, A MULTIMILLONARIO EN URUGUAY
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SE ESCAPO UN ASESINO DEL COMCAR

DE SOLDADOR EN TURQUIA, A MULTIMILLONARIO EN URUGUAY

Malvín Norte. Las redes sociales mostraron a la Ferrari por las calles de ese barrio; pertenecía al empresario Mehmet Aydin.

La investigación recién comienza y el fiscal especializado en Delitos Económicos Enrique Rodríguez ya solicitó embargos por más de US$ 5 millones contra el turco Mehmet Aydin, acusado de ser uno de los autores de una estafa multimillonaria en su país. A instancia de dicha fiscalía, fueron incautados bienes de Aydin como, por ejemplo, un auto Ferrari modelo Spider, valuado en US$ 500.000; un yate que está en Punta del Este, valorado en US$ 1 millón y por lo menos seis inmuebles ubicados en el este del país, cuyos precios superan los US$ 4 millones. Uno de los obstáculos que enfrenta la investigación es que muchos de los bienes de la organización turca se encuentran a nombre de testaferros.

Aydin escapó de Uruguay antes de que la Policía pudiera atraparlo. Sí fue capturado uno de sus supuestos socios, Osman N., el que aguarda encarcelado la extradición a Turquía, según la fiscalía.

Osman enfrenta hoy una investigación por lavado de activos en Uruguay. En caso de ser acusado formalmente, deberá purgar su pena en el país y luego será extraditado a Turquía.

En un documento enviado a Uruguay, el gobierno turco informó que Aydin, Osman y otros integrantes de una banda perpetraron una estafa piramidal en ese país que provocaron pérdidas a miles de ciudadanos por 500 millones de liras turcas (US$ 128 millones).

Según la Policía de Turquía, el esquema era simple: se trataba de un negocio virtual que ofrecía intereses altísimos a los supuestos inversores. Sin embargo, la empresa no generaba rentabilidad alguna. Los nuevos “inversores” pagaban la cuota y ese dinero iba a los que habían ingresado poco antes. Los estafadores se apropiaron del dinero de miles de incautos y escaparon hacia América del Sur.

Según la agencia de noticias IPA, Mehmet Aydn y Osman N. crearon una sistema de inversión llamado “Banco Granja” donde los inversores invertían en un juego con dinero real en una supuesta chacra a cambio de la promesa de grandes dividendos.

La prensa turca señaló que unas 80.000 personas entregaron dinero a la organización. Poco después, los creadores del sistema huyeron con el dinero de los inversores cuando comenzaron a llover las denuncias en su contra, según IPA.

Consultado por El País, el fiscal Rodríguez dijo que por la magnitud de la estafa cometida en Turquía más los bienes incautados en Uruguay que “se siguen descubriendo”, podría tratarse de una maniobra de lavado de activos superior al caso del empresario y gremialista argentino, Marcelo Balcedo.

Equipo.

¿Qué hacían los estafadores turcos en Uruguay?

Esa es una pregunta que se realiza el fiscal Rodríguez y el equipo de policías que participan de la investigación.

En un principio, la Fiscalía ya constató que los turcos estafadores eran más de dos. Segundo, utilizaban autos de alta gama como la Ferrari de color blanco que en las redes sociales se veía paseando por las calles de Malvín Norte. En tercer lugar, invirtieron en montar un negocio de importación de materiales de la construcción desde Turquía.

Rodríguez solicitó información al Banco Central del Uruguay (BCU) sobre las cuentas bancarias que usaron integrantes de la organización en Uruguay. Además creó un grupo de trabajo compuesto por la Secretaria Antilavado, la Unidad de Información y Análisis Financiero del BCU y de la DGI para poder detectar los movimientos de la banda turca en el país.

De soldador a empresario

Según la prensa turca, Osman N. tenía experiencia de casi una década como soldador en la ciudad de Brusa. La prensa turca lo retrata viajando en aviones lujosos y lo acusa de participar en una estafa piramidal o esquema Ponzi. Era dueño de por lo menos dos empresas en Uruguay. Importaba distintos tipos de materiales desde Turquía, según la Fiscalía.

INFORME ESPECIALIZADO

El esquema Ponzi o piramidal

Los esquemas de Ponzi se denominan así por Carlo Ponzi, un famoso delincuente de origen italiano que estafó a muchas personas en los años 20 en Estados Unidos. Las características de la estafa son las siguientes: una persona (ya sea física o jurídica) ofrece gran rentabilidad a inversores, gracias a lo que consigue fácilmente convencer a la gente para que se le preste capital para ser invertido. Los intereses del dinero depositado o prestado son pagados con el dinero que invierten los nuevos clientes.

La rueda sigue funcionando hasta que deja de entrar dinero, y esto puede ser debido a una crisis, a que se acaben los estafados o a cualquier otro motivo. En ese momento, se desmonta el entramado que deja a los estafados sin el ahorro que habían invertido, según un informe del banco BBVA. La mejor forma de no caer en un sistema Ponzi es desconfiar de rentabilidades demasiado altas con respecto a las que ofrece el mercado. Los estafadores buscan ganancias exuberantes. También hay que asegurarse de lo que se compra, para lo que resulta imprescindible leer los contratos.

SE ESCAPO UN ASESINO DEL COMCAR

las autoridades del Comcar buscan intensamente al peligroso delincuente Alejandro Rodríguez de Armas (“el Oreja”) quien se fugó de su celda. Su ausencia fue detectada durante el conteo en el módulo donde cumple su condena.

La fiscal del caso, Brena Puppo, fue notificada de la situación y dijo a Telenoche que la Guardia Republicana en conjunto con los guardias penitenciarios está realizando rastrillajes dentro del perímetro, ya que se presume que puede estar escondido.

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Fuga de la Unidad Nº 4

La Policía solicita la colaboración de la población para dar con el paradero de Ruben Alejandro Rodríguez De Armas, el cual fugó en el día de hoy de la Unidad Nº 4 de Santiago Vázquez.

En 2011 Rodríguez de Armas asesinó a Néstor Otero Peña, alias “el Rambo”, quien era su exjefe, con una pistola Beretta mientras ambos estaban en el Penal de Libertad.

“El oreja” tiene fama de “pesado” dentro del sistema carcelario uruguayo. Antes de asesinar al “Rambo”, había ultimado al recluso Pablo Toledo el 24 de febrero de 2001.

Cuando se enteró que la Justicia le había dado una pena elevada de prisión, tomó un escritorio y lo tiró en dirección a su abogado defensor sin llegar a lastimarlo.

 

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